¿Sabes cuántos de tus antiguos clientes podrían comprarte esta misma semana?

Probablemente no.

Casi ningún negocio lo sabe, porque casi ninguno lo mira.

Las personas que ya te han comprado, con el mensaje y la oferta adecuada, volverían a comprarte.

Quiero reactivar mis clientes Cómo funciona

No hace falta que te explique qué es una campaña de email o un mensaje de WhatsApp. Ya lo sabes. Vamos directos a lo que importa, el dinero que te estás dejando sobre la mesa.

Compra

El cliente confía y compra una vez.

→
Silencio

Pasan los meses sin ningún contacto.

→
Olvido

Deja de pensar en tu negocio.

→
Competencia

Compra donde primero le venden.

El cliente olvidado.

Conseguir un cliente nuevo cuesta tiempo y dinero. Hay que conseguir que te descubra, que se interese, que confíe en ti y, finalmente, que compre.

Redes sociales, recomendaciones, publicidad, alguna promoción.

Y mientras tanto hay otro grupo de personas al que casi no le prestas atención: los que ya te compraron una vez. Gente que te conoce, que confió en ti y que, en muchos casos, podría volver a hacerlo.

El problema no es que se hayan ido descontentos. El problema es que pasan los meses, no reciben nada tuyo, y cuando vuelven a necesitar lo que ofreces, es fácil que compren en otro sitio. No porque tú lo hicieras mal. Simplemente porque otro negocio apareció antes.

Y hay algo todavía más incómodo. Probablemente ya sabes que ahí hay dinero. Lo sabes. Pero seguir enfocado en lo urgente, la próxima publicación, el próximo cliente nuevo, hace que nunca llegues a mirarlo con calma.

Cliente habitual
Cristina Molina
Última compra: hace 8 meses
Ningún contacto desde entonces.
Cliente olvidado
Javier Ruiz
+34 611 222 333
¿Tenéis disponibilidad la semana que viene?
Claro, te confirmo hoy mismo.

Sin respuesta desde entonces.

Puede que tu cliente esté a un solo mensaje de volver.

Dónde poner el foco.

Cuando un negocio nota que las ventas bajan, lo normal es: más anuncios, más promociones para encontrar personas que todavía no te conocen. Un veinte por ciento de descuento para un cliente desconocido y para el cliente fiel los mismos precios. Con esto lo que se consigue es disgustar a tus clientes fieles y que los nuevos esperen por las rebajas.

Antes de esto, mira qué hay dentro de tu propia lista de clientes. Cuántos llevan meses sin volver. Qué compraron. Qué podrían necesitar ahora. Y qué razón real, y no un simple descuento, les haría volver a comprarte.

Esto es lo que hago.

01
Analizo tu negocio. Qué vendes, a quién le vendes, si tu oferta se puede mejorar. Cuánto tiempo pasa hasta que alguien vuelve a comprarte.
02
Reviso tu lista de clientes. Qué compró, cuánto hace que compró, mido su potencial como cliente.
03
Busco la razón. Por qué dejó de comprarte y qué podría hacer que volviera ahora, sin recurrir directamente a un descuento.
04
Escribo la campaña. Correos o mensajes de WhatsApp, con tu voz y tu estilo.
05
Preparo el camino hasta la compra. Hago que la compra sea fácil. Una reserva, una respuesta simple, algo sencillo para facilitarle la compra.
06
Miramos juntos los números. Qué ha pasado de verdad.
Cuántos clientes recibieron la campaña.
Cuántos respondieron.
Cuántos volvieron a comprar o a reservar.
Cuánto se facturó.

Si te interesa, más adelante podemos medir cuántos de estos clientes siguen comprando en los siguientes meses.

Si te interesa, más adelante podemos medir cuántos de estos clientes siguen comprando en los siguientes meses.

Seguro que piensas.

Que ya envías correos de vez en cuando. Que tus antiguos clientes seguramente ya no están interesados. Que tus datos están desordenados, porque los tienes en una libreta o en la cabeza de quien atiende. Que esto suena a algo caro o complicado de montar.

Lo cierto es que enviar correos de vez en cuando no es lo mismo que una campaña pensada para un grupo concreto de clientes y con una razón concreta para volver. No necesitas tener una lista de clientes perfecta. Basta con lo que tengas, aunque sea una lista sencilla con nombres y teléfonos. Con la campaña solucionaremos de paso este problema. Por fin tendrás los datos organizados.

La famosa publicidad.

No tengo nada en contra de la publicidad. Pero cada año cuesta más y trata igual a un desconocido que a alguien que ya te compró.

Tampoco creo en mandar la misma oferta a todos tus clientes como si todos quisieran lo mismo. Eso no es reactivar. Es forzar una venta, y las personas lo notan.

Para quién es esto:

Para negocios con una lista de clientes y donde se puede volver a comprar.

Centros de estética Clínicas dentales Fisioterapia Peluquerías Gimnasios Academias

Si prefieres mirar números reales antes que promesas bonitas, probablemente encajamos.

Por qué me dedico a esto.

Mi nombre es Noelia Delgado. Soy copywriter y fotógrafa. Y me dedico a la comunicación estratégica. Empecé a fijarme en esto por algo muy simple. La mayoría de negocios con los que hablo gastan sin parar en conseguir clientes nuevos mientras los clientes que ya han comprado se va enfriando sin que nadie se dé cuenta.

Aquí hay una oportunidad a la que casi nadie presta atención. Y me parece más honesto ayudarte a recuperar a tus clientes antes de ofrecerte cualquier otra cosa para conseguir clientes nuevos.

Conoce más sobre mí y lo que hago en esta página →

Cada año cuesta más conseguir un cliente nuevo.

La publicidad sube de precio. Hay más negocios compitiendo por la misma atención. Y las redes sociales cada vez enseñan tu contenido a menos personas a no ser que pagues por ello.

Mientras tanto, la parte más barata de conseguir una venta sigue ahí parada. Alguien que ya confió en ti una vez.

Lo que todavía no tengo, y lo que sí.

Te soy sincera, aún no tengo cien casos de éxito que enseñarte. Prefiero decírtelo así de claro antes de que lo pienses tú.

Lo que sí tengo es un proceso concreto, construido para no depender de la suerte, y una norma que no pienso romper: no te voy a prometer una cifra de ventas antes de conocer tu negocio. Sería poco serio, y tampoco te lo creerías.

Lo que voy a hacer es analizar tu negocio, construir una campaña acotada y medir exactamente qué pasa. Así, los resultados que logremos serán reales.

Lo que de verdad estás comprando.

Lo que te estoy ofreciendo es facturación que no tienes que salir a buscar.

Pero debajo hay más cosas. Dejar de depender solo de que aparezcan clientes nuevos. Tener datos reales sobre qué está pasando con tus clientes. Un análisis de tu negocio para descubrir si existe alguna oportunidad que tú solo no estabas viendo.

Servicios.

Empezamos por la puerta de entrada.

La puerta de entrada

Sistema de reactivación.

Analizo tu lista de clientes, encuentro a quién merece la pena recuperar, construyo la oferta y la campaña, y medimos juntos el resultado.

Un paso más

Fidelización mensual.

Una vez recuperamos a tus clientes, no tiene sentido volver a dejar que se enfríen.

Campañas estacionales Comunicaciones periódicas

Dos formas de trabajar juntos.

Precios orientativos. Se ajustan según el tamaño de tu lista de clientes y lo que encontremos en el diagnóstico.

Empieza aquí

Sistema de reactivación

Quiero reactivar mi lista de clientes.

450 €

2 a 3 semanas

Precio de lanzamiento.

Analizo tu lista de clientes, defino la oferta, lanzo la campaña y mido resultados.

  • Diagnóstico.
  • Segmentación de la lista.
  • Selección de un segmento.
  • Estrategia y oferta de reactivación.
  • 3 emails o mensajes de WhatsApp.
  • Propuesta o página sencilla con oferta.
  • 7 días de seguimiento.
  • Informe de resultados.

* Si lo acordamos, puedo participar personalmente en el cierre de las ventas.

Fidelización

No quiero volver a perderlos.

300 a 600 €

Cuota mensual

Comunicación recurrente cada mes, para que tus clientes no vuelvan a enfriarse.

  • Emails de fidelización.
  • Campañas estacionales.

Qué no incluye esto:

  • Publicidad de pago.
  • Captación de clientes nuevos.
  • Diseño o desarrollo web complejo.
  • Gestión de redes sociales.
  • Promesas de facturación.

Preguntas frecuentes

Lo que suelen preguntarme.

¿Y si mis clientes ya no están interesados?+

Es la pregunta que casi todo el mundo se hace antes de empezar. La única forma de saberlo es mirando la lista, no suponiendo. Por eso la reactivación empieza siempre con un diagnóstico, no con una campaña a ciegas.

¿Necesito tener mis datos organizados antes de empezar?+

No. Basta con lo que ya tengas, aunque sea una lista sencilla con nombres y teléfonos, o incluso una libreta.

Ya envío promociones de vez en cuando, ¿en qué se diferencia esto?+

Enviar algo de vez en cuando no es lo mismo que una campaña pensada para un grupo concreto de clientes, con una razón concreta para volver. La diferencia está en la segmentación y en el motivo, no en el canal.

¿Cuánto tengo que esperar para ver resultados?+

La reactivación está pensada para durar entre 2 y 3 semanas, desde el diagnóstico hasta el informe final. Desde que la activemos podemos comenzar a medir.

Me parece caro. ¿Y si no funciona?+

La pregunta que yo miraría no es si el precio es mucho o poco, sino cuántos de tus clientes se van con la competencia porque ya se olvidaron de ti. La idea es activar a los clientes y mantenerlos activos para que continúen comprándote. La reactivación es un activo que te seguirá generando ingresos cada mes.

¿Qué pasa si no tengo lista de clientes?+

Entonces esta no es tu prioridad. En este caso tu prioridad es encontrar clientes, y este servicio está creado para negocios que ya tienen lista de clientes.

¿Puedes encargarte también de cerrar las ventas?+

Si lo acordamos, puedo participar personalmente en el cierre de las ventas.

El siguiente paso

¿Cuánto negocio puede haber dentro de los clientes que ya tienes, y con los que ahora mismo apenas hablas?

Cuéntame brevemente tu situación. Si después de revisarla no veo una oportunidad real, te lo diré. Y si la hay, preparo tu primera campaña.

Te respondo yo, personalmente. Nada de automatismos ni newsletters que no pediste.

Recibido

P. D. Si después de leer esto piensas que tus antiguos clientes ya no están interesados, puede que tengas razón. Pero la única forma de saberlo de verdad es mirar la lista, y no seguir suponiendo.